Tu Palabra

In Laudem

Con la Biblia

Nuestra Casa

“Aquí estoy. ¿Me has llamado?”

El pasado miércoles 22 de agosto en el marco de la conmemoración de la fiesta de la Santísima Virgen María Reina.

La comunidad formativa, compuesta por seminaristas y formadores, del seminario Cristo Sacerdote, se alegra y le da gracias a Dios por todo el bien hecho en la vida del padre Francisco Javier Sánchez, en el cincuentenario de su ordenación sacerdotal, cuya celebración eucarística fue presidida por él mismo y concelebrada por el grupo de formadores. En la en la homilía el padre trasmitió su testimonio vocacional y el llamado de Dios a temprana edad, con lo cual se fortalece y alegra el ambiente vocacional de toda la comunidad; en estos cincuenta años de ministerio expresó que todas las experiencias vividas a lo largo de su vida vocacional le han fortalecido para mantener firme el llamado de Dios.

El padre Francisco Javier Sánchez nació en  Barbosa Antioquia, en el año de 1937 hijo de Luis Felipe Sánchez y María Silba recibió los sacramentos de iniciación cristiana en su pueblo natal, creció en su hogar, donde gozaba de un ambiente sano cimentado en la transmisión de valores cristianos y morales por parte de sus padres.

Sus estudios primarios y secundarios los realizó en  la escuela de Barbosa y seminario menor Santo Tomás de Aquino de Santa Rosa de Osos  sus estudios de formación sacerdotal, en el Seminario nacional Cristo Sacerdote. Fue ordenado sacerdote por el Papa Pablo VI, en la visita que efectuó a Colombia en el año 1968, apenas cuando cursaba tercer año de teología. En su misión ha prestado diversos servicios pastorales en  diferentes parroquias de los municipios: Yalí, Puerto Valdivia, Guarne, El Retiro, San Vicente, Cocorná, La Ceja. Y sus últimos años los ha vivido con mucha alegría y con un testimonio de entrega y humildad en el seminario Cristo Sacerdote.

El padre Javier se caracteriza, por ser una persona íntegra, jovial, alegre y por tener un espíritu joven; su vida es un testimonio que invita a mirar que se puede perseverar en el camino de la vocación cuando se quiere seguir con rectitud de corazón el llamado del Señor.

Damos gracias infinitas a Dios, por su ministerio y por su testimonio de vida y pedimos para él muchas bendiciones a fin que continúe siendo un vivo ejemplo para las generaciones presentes y futuras que por su medio continuarán la alabanza al sacerdocio de Cristo.

Eduardo Antonio Jaramillo Espinosa, II de Filósofia 

Próximos Eventos

No se han encontrado eventos